Las pequeñas decisiones que sí dependen de ti durante el tratamiento
Compartir
Durante el tratamiento oncológico, muchas cosas dejan de depender de ti.
El calendario.
Las pruebas.
Los efectos secundarios.
Los tiempos.
El calendario.
Las pruebas.
Los efectos secundarios.
Los tiempos.
Hay decisiones que no eliges.
Y eso, aunque no siempre se diga, pesa.
Y eso, aunque no siempre se diga, pesa.
No todo se puede elegir
No eliges el diagnóstico.
No eliges cuándo estás cansada.
No eliges cómo responde tu cuerpo cada día.
No eliges cuándo estás cansada.
No eliges cómo responde tu cuerpo cada día.
Y aun así, existen gestos pequeños que siguen siendo tuyos.
Las decisiones pequeñas importan
Elegir si hoy sales o te quedas en casa.
Si te apetece verte arreglada o cómoda.
Qué te pones.
Un color.
Algo suave.
Algo que te represente.
Si te apetece verte arreglada o cómoda.
Qué te pones.
Un color.
Algo suave.
Algo que te represente.
No porque cambien lo que está pasando,
sino porque te devuelven un poco de control.
sino porque te devuelven un poco de control.
Cuando lo que llevas puesto acompaña
Elegir algo cómodo.
Que no apriete, no pique, no incomode.
Algo que, a pesar de todo, te ayude a seguir sintiéndote tú.
Que no apriete, no pique, no incomode.
Algo que, a pesar de todo, te ayude a seguir sintiéndote tú.
No se trata de pensar demasiado.
Se trata de estar bien contigo hoy.
Se trata de estar bien contigo hoy.
No todo está en tus manos.
Pero aún puedes elegir cómo acompañarte.
Pero aún puedes elegir cómo acompañarte.
Cuidar esas decisiones también es una forma de sostenerte.